Un estudio encontró que los dispositivos, que por lo general se utilizan mientras se espera un trasplante, restauraron una función completa en algunos.

Salud

Unas bombas implantadas podrían ser más que un “puente” hacia un trasplante de corazón: también podrían restaurar una función cardiaca sana en algunos pacientes con insuficiencia cardiaca, sugiere un nuevo estudio británico.
Como explicaron los investigadores, los dispositivos de asistencia ventricular izquierda (DAVI), que funcionan con batería, con frecuencia se usan para respaldar a los pacientes con una insuficiencia cardiaca grave mientras esperan por un trasplante de corazón.
Pero este nuevo ensayo clínico es el primero en mostrar que un DAVI, en combinación con medicamentos, puede restaurar la función cardiaca del todo, afirmaron los investigadores.
“Hablamos de estos dispositivos como un puente hasta el trasplante, algo para mantener al paciente con vida hasta que haya un corazón disponible para el trasplante”, comentó el autor líder del estudio, Djordje Jakovljevic.
“Pero sabíamos que a veces los pacientes se recuperan a tal grado que ya no necesitan un trasplante de corazón”, anotó Jakovljevic, investigador principal sobre el envejecimiento cardiovascular y la insuficiencia cardiaca en la Universidad de Newcastle.
“Por primera vez, lo que hemos mostrado es que la función cardiaca se restaura en algunos pacientes, hasta el grado en que son iguales que alguien sano que nunca haya tenido una enfermedad cardiaca. En efecto, estos dispositivos pueden ser un puente a una recuperación completa en algunos pacientes”, comentó en un comunicado de prensa de la universidad.
En la insuficiencia cardiaca, el corazón no puede bombear suficiente sangre por todo el cuerpo. A veces, el corazón no es capaz de llenarse con la suficiente sangre, y otras veces no puede bombear la sangre con suficiente fuerza. Algunas personas tienen ambos problemas, según el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de EE. UU.
El nuevo ensayo incluyó a 58 hombres con insuficiencia cardiaca que se sometieron a evaluaciones de su aptitud cardiaca. De esos pacientes, 16 hombres recibieron un DAVI, y luego se les extrajo porque tuvieron una recuperación significativa de la función cardiaca.
El periodo promedio que los pacientes tuvieron un DAVI fue de 396 días, pero eso varió entre 22 y 638 días en los pacientes individuales.
Otros 18 pacientes seguían teniendo un DAVI, y 24 esperaban un trasplante de corazón.
De los pacientes a quienes se les extrajo el DAVI, un 38 por ciento tenían una función cardiaca equivalente a la de un hombre sano de la misma edad, reportaron los investigadores.
“Podemos considerar estas bombas como una herramienta que puede conducir a que un paciente se recupere, en lugar de un dispositivo que los mantiene con vida hasta que haya un corazón disponible para el trasplante”, planteó Jakovljevic.
Dos cardiólogos estadounidenses dijeron que los resultados son esperanzadores.
“La población actual de Estados Unidos está envejeciendo, y parte de esto es que la cantidad de pacientes con insuficiencia cardiaca sigue aumentando de forma constante, pero sigue habiendo una escasez relativa de donantes de corazón… simplemente no hay suficientes donantes de corazón disponibles cada año para cada persona que podría beneficiarse de un trasplante”, comentó el Dr. S. Jacob Scheinerman, presidente de cirugía cardiovascular y torácica en el Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.
Cree que “se deben considerar otras opciones de tratamiento”, y en algunos pacientes un DAVI podría ser adecuado.
El Dr. Scott Schubach, director de cirugía torácica y cardiovascular en el Hospital de Winthrop de la NYU, en Mineola, Nueva York, se mostró de acuerdo en que “los resultados de este estudio son particularmente emocionantes para el futuro”.
“A medida que se mejoren estos dispositivos, significarán una herramienta más para tratar a los pacientes con insuficiencia cardiaca”, aseguró Schubach.
Según el equipo de Jakovljevic, las investigaciones futuras buscarán identificar marcadores que puedan ayudar a los médicos a determinar qué pacientes podrían recuperarse del todo con un DAVI, y cuándo extraer los dispositivos no aumentará el riesgo de que la insuficiencia cardiaca vuelva.
“En la mayoría de casos, el dispositivo revierte los síntomas de insuficiencia cardiaca de forma que el paciente siente menos falta de aire y menos fatiga. En una proporción más pequeña de los pacientes, en realidad ocurre una mejora en la función cardiaca, de forma que se puede desconectar o extraer la bomba”, anotó el coautor del estudio, el Dr. Stephan Schueler, cirujano cardiaco asesor de Newcastle Upon Tyne Hospitals NHS Foundation Trust, en Inglaterra.
Los hallazgos aparecen en una edición reciente de la revista Journal of the American College of Cardiology.