El presidente electo mexicano enfrenta uno de los momentos más complicados de la transición de gobierno

Negocios

El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, enfrenta uno de los momentos más críticos del proceso de transición de gobierno, al cancelar el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) tras una consulta ciudadana, desatando incertidumbre entre inversores, lo que ya derivó en calificaciones negativas al país y un incremento del precio del dólar.

Un primer movimiento negativo fue de la agencia HR Ratings, la cual cambió la perspectiva de la calificación crediticia de la deuda soberana de México de estable a negativa, tras la inmiente cancelación del proyecto en Texcoco que ha desatado críticas del empresariado mexicano.

“Esto debido al deterioro inmediato en la percepción de inversión y riesgo del País, lo que ha llevado a una depreciación en el tipo de cambio que pondrá presión al alza sobre la cifra de deuda neta al cierre del año, y complica mantener nuestro estimado para la deuda neta“, indicó la calificadora, que en agosto advirtió el factor negativo que representaría cancelar el NAIM cuya inversión multianual estimada es de $13,000 millones de dólares.

Desde el domingo, cuando AMLO dio a conocer la decisión de cancelar el NAIM, el peso mexicano comenzó a depreciarse, a niveles que no se veían desde julio, pero este miércoles la moneda alcanzó su peor momento frente al dólar, incluso similares a los registrados tras el triunfo de Donald Trump como presidente de EEUU, quien había mantenido una postura negativa hacia inmigrantes mexicanos.

El dólar en bancos alcanzó en algunos momentos hasta $20.70 pesos, siguiendo la racha del domingo, cuando ya había rebasado los $20 pesos.

Este miércoles Fitch Ratings, una de las firmas más prestigiadas ratificó la calificación de incumplimiento de emisor (IDR) a largo plazo en moneda extranjera de México en BBB+ y estimó la perspectiva de calificación de estable a negativa.

“La revisión de Perspectivas a Negativa refleja el deterioro en el balance de los riesgos que enfrenta el perfil crediticio de México asociado con el alcance de la incertidumbre y el deterioro de las políticas en la Administración entrante”, indica el reporte, que hace énfasis en “los riesgos crecientes de pasivos contingentes para Pemex”.

La firma confia en que el gobierno de López Obrador impulse medidas que alejen de la incertidumbre macroeconómica al país, pero hace énfasis en la necesidad de mayor “disciplina presupuestaria y la autonomía del Banco de México, los riesgos a la baja relacionados con la postura fiscal”.

Fitch cree que si las reformas estructurales aprobadas por el gobierno de Enrique Peña Nieto son revertidas por la administración amlista, que inicia el 1 de diciembre, podría abonar factores de incertidumbre para México.

“La decisión de cancelar la construcción de un nuevo aeropuerto para la Ciudad de México envía una señal negativa a los inversionistas”, indica la califcadora.

Empresarios presionan
El empresariado mexicano se unió contra la decisión de López Obrador de cancelar el NAIM e instó al próximo gobernante a revertir su decisión.

Gustavo de Hoyos, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), pidió al morenista “no dilapidar” $170,000 millones de pesos de inversión y emitir un gasto de $120,000 millones de pesos en indemnizaciones para las compañías afectadas.

“Por el bien de nuestro país, esperamos que los anuncios que dará en las próximas horas el Presidente Electo, en relación con la continuidad de la obra del nuevo Aeropuerto de México, sean acertadas”, pidió De Hoyos.

En medio de advertencias de que empresas que participan en la construcción del proyecto acudirían a tribunales internacionales, el presidente electo creó un grupo liderado por sus futuros secretarios de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú; de Hacienda, Carlos Arzúa, y Alfonso Romo, quien sería el jefe de la Oficina de la Presidencia, para dialogar con los empresarios y reducir la preocupación.