Un veterano dice que el atacante necesita ayuda

Nacional

Ante un evento tan despiadado como fue el tiroteo del miércoles por la noche en un bar de Thousand Oaks, la comunidad se abalanzó a ofrecer ayuda y brindar apoyo a los heridos.

Desde muy temprano la mañana del jueves, la línea de donantes de sangre aumentaba significativamente afuera de la secundaria La Reina, a unas cuadras del hospital donde se encuentran mas de una docena de víctimas.

Patricia Vasconcelos, quien llevaba casi una hora esperando, dijo que se enteró de la tragedia—donde un veterano de la marina asesinó a 12 personas e hirió a muchas más—a través de mensajes de unas amigas.

“Ellas vivían en Parkland y [conocen] me llamaron para ver si yo estaba bien y estaba afectada”, dijo Vasconcelos en referencia al tiroteo que ocurrió a principios de año en la secundaria Parkland. “Esto es increíble, esta pasando casi diario…Es horrible y tan triste”, lamentó Vasconcelos, quien pidió permiso en el trabajo para ir a donar sangre.

En línea también estaba Beatriz Vázquez, quien dijo que lamenta lo que tuvieron que enfrentar los asistentes al bar. Uno de sus compañeros de trabajo, dijo, estaba en el bar Borderline pero salió ileso.

“Él esta bien. No sé mucho pero nos comunicamos con todos los compañeros porque muchos vienen a este lugar y a pasar un buen momento. Pero él pudo escapar”.

Vázquez dijo que a veces las personas no se sienten afectadas a menos que la tragedia los toque personalmente. Pero para ella, esto que ha ocurrido es impresionante.

“Es muy triste cuando gente que conoces se ve afectada. Un distrito según tan seguro aquí en California, es muy triste”, dijo Vázquez. “Yo trabajo en Augura Hills y es un área cerca y conocemos gente aquí en Thousand Oaks.

‘El atacante necesitaba ayuda’
Xavier Cabrera, veterano del Ejército, dijo que en cuanto se enteró de la tragedia y la necesidad de donantes de sangre no dudó en hacerlo.

El hombre de 26 años dijo que se sintió muy afectado cuando se enteró de la noticia puesto que él en ocasiones visita ese bar y no sabe si alguno de sus amigos o conocidos estuvo ahí.

Cabrera recalcó que este es un problema más grande que muchos no estan viendo. “Aquí ya se esta haciendo una cosa normal y eso lo tenemos mal y no es porque son las pistolas, es la gente. La gente necesita ayuda”, dijo CAbrera

“Él era un veterano como yo, yo soy un veterano y sé como es. La gente viene y no todo el tiempo agarramos la ayuda que necesitamos y él lo necesitaba.

“A mi me pasó, cuando llegué no tenía trabajo. No es que la gente le falte el respeto a los veteranos pero no hay suficiente ayuda”, dijo.

“La gente viene de Iraq, afganistan y gente latina que son de padres latinos como yo, ayudamos al país y todavía necesitamos mas ayuda”, agregó.

Los centros de donación de sangre estaban abarrotados y estaban pidiendo que la gente hiciera cita para regresar en los próximos dias.