Los compradores mexicanos que visitan Tucson, en el sur de Arizona, a cien kilómetros de la frontera con México, son vitales para la economía local, según cifras oficiales y expertos.

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Los compradores mexicanos que visitan Tucson, en el sur de Arizona, a cien kilómetros de la frontera con México, son vitales para la economía local, según cifras oficiales y expertos.
El turismo mexicano deja una derrama económica de unos mil millones de dólares cada año en el área metropolitana de Tucson, y el 60 por ciento de ese dinero es captado por el comercio minorista, según datos de Visit Tucson, el organismo público-privado orientado a promover el turismo a esta ciudad.
Tan solo en diciembre, el gasto de los mexicanos en Tucson rebasa los 200 millones de dólares. Se estima que unos 22 millones de turistas mexicanos cruzan la frontera hacia Arizona cada año con el objetivo principal de comprar.
El número de visitantes aumenta durante los días festivos, como el denominado Viernes Negro, después del Día de Acción de Gracias, durante la Semana Santa, y la temporada de regreso a la escuela, dijo el vicepresidente ejecutivo de Visit Tucson, Felipe García.
Los compradores mexicanos gastan entre mil y cinco mil dólares en promedio por visita. Estos compradores vienen con toda su familia y por lo general lo hacen en una excursión de dos o tres días.
“El comprador mexicano es particularmente un gran inversionista aquí en nuestra comunidad”, dijo el especialista en Desarrollo Económico y Comercio Internacional de la ciudad de Tucson, Juan Padres.
“Somos la ciudad metropolitana más grande, más cercana a la frontera entre Arizona y Sonora, por lo que somos el destino de compras más cercano para ciudades como Hermosillo, que tiene una población de casi un millón”, agregó.
Los visitantes eligen el área de Tucson para comprar porque es más barato y el impuesto a las ventas es mucho más bajo, y las tiendas ofrecen más variedad, aseguró Padres.
Visit Tucson, junto a los centros comerciales, hoteles y restaurantes, promueve la ciudad con anuncios en los medios de comunicación en Sonora y otras partes de México, en los que se ofrece una variedad de opciones y ofertas.
También, desde 1999, el gobierno federal de Estados Unidos amplió la zona fronteriza de 25 millas (40 kilómetros) a 75 millas (120 kilómetros) para abarcar la ciudad de Tucson, beneficiando ampliamente a los sectores de comercio y servicios de esa ciudad.
La ampliación de la frontera facilitó los viajes de turistas mexicanos, dado que pueden cruzar y llegar a Tucson mostrando solo sus visas, sin necesitar tramitar el permiso de ingreso I-94 para el interior del país.
Empresarios del centro y norte de Arizona promueven desde hace tiempo una propuesta para ampliar la zona fronteriza a todo el territorio de Arizona.
Un estudio realizado por la Universidad de Arizona encontró que la ampliación de la zona de frontera para todo el estado podría triplicar el gasto por parte de los compradores mexicanos en esta entidad.