A juez le “simpatiza” solicitud del presunto narco, pero no se le va a conceder

Nacional

Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, que a partir de la semana próxima enfrenta un juicio federal por narcotráfico en una corte de Nueva York, no podrá abrazar a su esposa como le solicitó al juez Brian Cogan.

Aunque el magistrado reconoció que el acusado ha tenido un comportamiento ejemplar, concederle la petición sería como burlar los propias disposiciones de seguridad que han sido establecidas contra Guzmán Loera.

“Sin embargo, después de haber consultado ampliamente con el Servicio de Alguaciles de los Estados Unidos sobre la solicitud del acusado, el tribunal se ve obligado a negar la petición. Los alguaciles han enfatizado que acceder a la solicitud sería contrario a todos los procedimientos de seguridad que se han implementado”, indicó Cohan, quien, sin embargo, dijo “simpatizar” con la solicitud.

Para Cogan, las restricciones contra el acusado son razonables, “porque al día de hoy siguen existiendo las mismas preocupaciones que justificaron su implementación inicialmente”.

“Esto es especialmente cierto en la víspera del juicio”, argumentó el magistrado, cuando “su motivación para escapar o amenazar a los testigos podría ser particularmente fuerte”.

El jurista se refiere a la sospecha de las autoridades de que Guzmán Loera pueda compartir información confidencial con su esposa que pueda beneficiar a sus socios o poner en peligro a testigos y jurados en el caso.

Este martes, los abogados del presunto exlíder del cartel de Sinaloa le hicieron el pedido al juez para que se le permitiera a El Chapo “darle a su esposa Emma Coronel Asipuro un saludo breve momentáneo que incluyera quizá un abrazo”.

Con la acción, que fue descrita por el equipo legal como “gesto humanitario”, buscan aportar a la salud mental del prisionero, ya que desde que se encuentra en una cárcel de máxima seguridad en Manhattan se le ha negado cualquier contacto con su esposa.

El Chapo que lleva casi dos años en confinamiento solitario en el Centro Correccional Metropolitano de Manhattan desde que fue extraditado.

De acuerdo con los representantes legales, “el único contacto humano que ha tenido Guzmán desde su extradición ha sido con el personal de prisiones cuando le ponen y quitan los grilletes, y un rápido apretón de mano a sus abogados cuando va a la corte”.

Este jueves, culminó el proceso de selección del jurado con siete mujeres y cinco hombres en el panel que evaluará la prueba contra el supuesto capo.