La infección que fue detectada la semana pasada en el centro para detención de indocumentados, ya fue diseminada por guardias de seguridad que resultaron infectados.

Por Hugo Laveen

Un nuevo caso de sarampión que elevó a 11 el número de personas infectadas en el estado, y el cual se derivó del brote detectado la semana pasada en el Centro de Detenciones de Eloy, Arizona, ha sido confirmado por autoridades de salud del estado, así como por los departamentos de salud Pública de los condados de Maricopa y Pinal.
Hasta el momento han sido reportados 11 casos en total, pero las autoridades de salud estiman que el número de personas contagiadas podría ser mucho mayor, ya que personas que han contraído el virus han expuesto a muchas más personas, tanto en el condado de Pinal como en el de Maricopa.
Hasta el momento dentro del Centro de Detención de Eloy son once las personas contagiadas que se tienen detectadas, de las cuales siete son internos y cuatro son parte del personal de seguridad, según dio a conocer Joe Pyritz de los Servicios de Salud del Condado Pinal.
El brote habría iniciado luego de que un inmigrante infectado llegara a las instalaciones del centro de detención y contagiara a un empleado. Según se dio a conocer, este centro ha dejado de recibir a nuevos detenidos y no ha permitido salir a quienes están recluidos.
Las autoridades de salud estatales y de los condados afectados, tratan de evitar que haya nuevas infecciones a través del aislamiento de los enfermos, la vacunación de detenidos y la identificación de personas que estuvieron en los mismos lugares que visitaron los cuatro empleados que resultaron infectados.
“Esta es una situación en desarrollo y debido a que el sarampión es altamente contagioso, el departamento de salud pública continuará informando a la comunidad en los lugares donde pudo haber exposición, dijo Cara Cristo, directora del Departamento de Servicios de Salud de Arizona.
La funcionaria advirtió además que aquellas personas que presenten ronchas y fiebre deben avisar a su médico de cabecera o al servicio de urgencias cuanto antes. “Esto es vital para ayudar a detener la propagación de la enfermedad”, dijo Cristo.