Por Hugo Laveen
Phoenix, AZ. Un ex detective de la policía de Phoenix y su esposa comparecerán ante un tribunal el martes por la mañana luego de una acusación ante un gran jurado en relación con la muerte de su hija de 7 años.
Germayne y Lisa Cunningham enfrentan cargos de abuso infantil y asesinato en primer grado.
En febrero de 2017, Sanaa Cunningham fue llevada de urgencia a un centro de atención urgente con problemas para respirar, hematomas y arañazos en todo el cuerpo, según los registros policiales.
La niña más tarde murió.
Germayne, un veterano de 12 años del Departamento de Policía de Phoenix, y Lisa le dijeron a las autoridades que Sanaa tenía un historial de enfermedades mentales y físicas y que le diagnosticaron esquizofrenia.
También dijeron que con frecuencia se lastimaría a sí misma.
Sylvia Norwood, la madre biológica de Sanaa, vio por última vez a su hija en diciembre de 2015 y afirma que en ese momento estaba bien sin signos de abuso o negligencia. “Las cosas simplemente comenzaron a cambiar en los últimos años y para ser sincero, quiero saber qué sucedió”, dijo Norwood.
Norwood afirma que Germayne comenzó a negar su visita. Los investigadores del Departamento de Policía de Goodyear tampoco creyeron su historia. Lanzaron una investigación el 12 de febrero.
La investigación de 10 meses llevó a la pareja a ser acusada de 10 cargos de abuso infantil y un cargo de asesinato en primer grado.
De acuerdo con los hallazgos de la investigación, la niña había sido atada con una cremallera a un gran contenedor de agua en el garaje y encerrada en un lavadero con regularidad. La niña también fue dejada en el patio por horas y había sido vista desnuda en una pila de basura.
El Departamento de Seguridad Infantil de Arizona dijo que investigaron tres denuncias separadas de abuso y negligencia infantil en los 11 meses previos a la muerte por abuso de la niña de Goodyear.
Germayne renunció al departamento de policía en septiembre.
Todavía no han sido detenidos, pero se espera que lleguen a la corte a las 8:30 a.m., cuando un juez determinará si deberían ser liberados bajo fianza.