MILAGRO EN EL FUNERAL: Jesús levantó el hijo muerto de la viuda en la procesión

Padre Enrique WASIELEWSKI

El domingo que viene 17 de las religiones Cristianas principales celebrarán el milagro grande de Jesús en una calle cerca del pueblo de Naín. Este pueblo está en el norte de Israel, pocas millas oeste del Mar de Galilea y de Nazaret, el pueblo donde Jesús creció. Los familiares de una viuda y mucha gente llevaron el cuerpo de su único hijo a un cementerio para enterarlo. Jesús se acercó y tocó el féretro y la procesión se detuvo. Usted puede imaginar lo que usted y su familia se sentirían si un desconocido interrumpió un funeral de su familia y dice al muerto ‘Levantate’.
Jesús dijo: “Joven, levántate.” El joven se enderezó y comenzó a hablar. Jesús lo devolvió a su madre. Con gran espectación las gentes dijeron: “Un gran profeta ha venido” y “Dios ha visitó su gente.” (El evangelio de Lucas 7:11-17)
Jesús hacía muchos milagros para mostrar su amor y probar que él era el Salvador prometido en el Antiguo Testamento de la Biblia, que habla del tiempo de la creación hasta la venida de Cristo.
Hoy Jesús continua ayudando y curando en los sacramentos
No es posible pensar que Jesús vino al mundo para trabajar y curar a la gente por solo tres años en un área y, entonces, decir “Adiós” y no volver a ayudar a nadie en los miles de años posteriores, hasta hoy. Los Católicos creen que Cristo creó su iglesia en lo que él podía continuar curando a la gente físicamente y personalmente como él curó a los enfermos con sus manos en las calles de Jerusalén.
En la Biblia, San Santiago, uno de los doce apóstoles de Cristo, explicó claramente en su carta acerca de cómo Cristo continuaría curando a los enfermos en el futuro.
Él dijo: “Él que está enfermo, que llame a los presbíteros de la Iglesia para que ruegan por él, ungiéndolo con aceite en nombre del Señor. La oración hecha con fe salvará al enfermo; el Señor los levantará y, si ha cometido pecados, le serán perdonados.” (Carta de Santiago 5:14-15)
El Sacramento de los Enfermos es Cristo en acción hoy
Esta ceremonia que Santiago explicó está llamada el Sacramento de los Enfermos (extremaunción). Esta no es una bendición de un sacerdote, como algunos piensan, pero es Cristo en acción, ayudando a miles de enfermos cada día en todo el mundo. Por dos mil años la iglesia Católica ha ofrecido este sacramento a todos.
En este sacramento Cristo ayuda a cada persona en la manera que él piensa es la mejor. A cada uno él da fuerza, paciencia y paz. A algunos él da una curación parcial o completa.
La historia de una joven que Cristo curó por este sacramento
Una joven que yo conocí tenía una enfermedad a la edad de cinco años que mató uno de sus riñones y debilitó el otro. Cada año después, ella tenía una reexaminación de su condición. Los médicos dijeron que probablemente necesitaría un trasplante de riñón en sus años de adolescencia.
Al edad de 17 años su único riñón, debilitado, dejó de funcionar. Yo recibí una llamada de su madre desde el hospital hablando de su grave condición. Yo fui y di a ella el sacramento.
Tres días después su madre me llamó y dijo que sus ambos riñones habían vuelto a trabajar perfectamente, incluyendo el que había estado muerto y arrugado durante 12 años.
La marina no la aceptó pero cambió su rechazo hacia ella
Dos años después ella querría ingresar a la Marina de EE.UU. y fue enviado por autobús a la Estación de Entrenamiento Naval de Grand Rapids, Michigan.
Pero cuando la Marina recibió las historias clínicas de sus primeros años, decidieron enviarla a casa. Un congresista de Arizona llamó al Pentágono, y dijo a la Marina que debían hacerle un examen médico completo antes de enviarla a casa.
La reexaminación medica mostró a sus riñones perfectos y se hice una enfermera de la Marina.
La prueba de la verdad de este milagro es diferente que los cientos de “milagros” que afirman sin prueba por programas en TV, que continuamente instan a mandar dinero. Las registros impresos del hospital, el legislador y la marina de EE.UU. testifican acerca de la única historia de las riñones de ella, durante más que 20 años.

AVISO: Si quiere hablar con el Padre Enrique, obtener este sacramento o la bendición de su casa, o obtener conserjería gratis por teléfono o en un lugar que prefiere, llámelo en cualquier momento o deje su número en su teléfono, 480-303-0857.

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