El Concilio de Phoenix se opuso a que el Departamento de Policía local sea utilizado como una fuerza de deportación federal.

La posición del alcalde Greg Stanton, sobre que el Departamento de Policía de Phoenix nunca se convertirá en una fuerza de deportación masiva, fue respaldada por los votos de la mayoría del concilio.

Por Hugo Laveen

El Concilio de la Ciudad de Phoenix ha tomado la decisión de no autorizar que los oficiales del Departamento de Policía local, sean reclutados como parte de la Fuerza Federal de Deportación de Inmigrantes.
Los funcionarios municipales dieron a conocer que el Departamento de Policía actualizará sus políticas para determinar con claridad cuándo los oficiales pueden interrogar sobre el estatus migratorio de una persona.
Todas las víctimas de crímenes, los testigos y los jóvenes en los planteles escolares serán protegidos.
La anterior determinación es el producto de las seis recomendaciones del Subcomité Ad Hoc que fue integrado desde el pasado mes de febrero por el Alcalde Greg Stanton, y que han derrotado la retórica anti inmigrante del concejal Sal DeCiccio, quien desde noviembre del 2016 venía pugnando por utilizar la fuerza policiaca local para perseguir y deportar a los indocumentados.
Tanto el subcomité como la nueva decisión surgieron en respuesta a las órdenes ejecutivas del Presidente Donald Trump que dictan la participación de las fuerzas policiales estatales y municipales en la persecución de los inmigrantes indocumentados, las cuales han creado un ambiente de miedo e incertidumbre en la comunidad de inmigrantes de Phoenix.
La vice alcaldesa Laura Pastor y los concejales Daniel Valenzuela y Kate Gallego encabezaron el comité, el cual emitió seis recomendaciones que han sido aprobadas por el pleno del concilio.
El alcalde Greg Stanton de Phoenix había dicho que “los residentes y los visitantes pueden estar seguros de que vamos a mantener profesional y firmemente las leyes de nuestra ciudad. Pero eso no significa que Phoenix sea víctima de un discurso abiertamente antagónico y hostil a los miembros de nuestra comunidad. El Departamento de Policía de Phoenix nunca se convertirá en una fuerza de deportación masiva, incluso si el nuevo gobierno en Washington, DC, amenaza con revocar los dólares federales. Esto es algo por lo que vale la pena luchar, y no seremos intimidados a tomar pasos atrás en los derechos civiles”.
Stanton elogió la diversidad de Phoenix y dijo que la ciudad trabaja para “proteger a nuestra comunidad mientras tratan a los residentes con dignidad y respeto, no importa quién eres, a quién amas o de dónde vienes”.
“Nuestra diversidad es nuestra mayor fortaleza como comunidad y el punto más fuerte de nuestra economía”, dijo Stanton.
“Dice mucho acerca de quiénes somos como pueblo que Phoenix es considerada una de las ciudades más seguras y acogedoras de los Estados Unidos para aquellos que buscan refugio de la violencia de los países devastados por la guerra. Eso no cambiará, sin importar quien sea presidente”, había apuntado Stanton; y su retórica lideró la decisión del concilio: no habrá poli-migras en Phoenix.