El presidente Trump dijo que un voto por su partido es un voto por él y su gobierno, para algunos una promesa, para los más, una amenaza

Por Hugo Laveen

Phoenix, AZ.- En estos momentos se desarrolla la jornada electoral denominada ‘midterms’ o de mitad de periodo, un proceso que regularmente no despierta mucho interés.
Sin embargo, esta vez el electorado parece estar más motivado que en otros años, y la causa se llama Donald Trump.
El resultado de la elección puede modificar el control absoluto que ahora tienen los conservadores de la Cámara de Representantes, su presencia mayoritaria en el Senado y por lo menos 30 gubernaturas de los estados.
En el proceso, entre las batallas electorales que más preocupación están causando al gobierno de Trump destaca la que libran en Arizona la demócrata Kyrsten Sinema y la ultraderechista Martha McSally.
En ese caso, uno de los temas fundamentales es el de la migración. Estas dos mujeres se disputan el lugar que deja el republicano Jeff Flake, un vehemente crítico de Trump que en octubre del año pasado anunció que dejaba su asiento.
Martha McSally, de 52 años, es miembro de la Cámara de Representantes desde 2015. Militar retirada, McSally alcanzó el rango de coronel y fue la primera mujer que pilotó un avión de combate en la historia de la Fuerza Aérea de EE.UU.
De valores conservadores, en un principio no apoyó la candidatura de Donald Trump, pero recientemente se ha mostrado más próxima a las posiciones del presidente.
Kyrsten Sinema, de 42 años, es miembro de la Cámara de Representantes desde 2013. Comenzó su carrera política como activista del Partido Verde antes de unirse al Partido Demócrata.
Tras convertirse en congresista, Sinema se distanció del activismo y se acercó hacia el centro político.
En circunstancias normales, la ventaja de McSally en un estado tradicionalmente republicano y preocupado por la afluencia de inmigrantes en el que Trump ganó en 2016, no sería discutible. Pero estas no son circunstancias normales y Sinema, con su carisma, tiene posibilidades de arrebatarles a los republicanos un escaño en el Senado.
Otra batalla importante es la que sostienen en la arena electoral por la gubernatura de Florida Ron DeSantis vs Andrew Gillum.
Dos candidatos jóvenes, el republicano Ron DeSantis, excongresista, y el demócrata Andrew Gillum, actual alcalde de Tallahassee, se enfrentan por el puesto que dejará el republicano Rick Scott, que no puede presentarse a la reelección y en su lugar aspira a un escaño en el Senado. Los demócratas no gobiernan Florida desde 1998.
En tercer término, la lucha por un escaño en la Cámara de Representantes entre la demócrata Donna Shalala y la republicana María Elvira Salazar en Florida
Una buena carrera en la Cámara de Representantes es la que enfrenta a la republicana Maria Elvira Salazar con la demócrata Donna Shalala. Ambas se disputan el escaño del distrito 27 de Florida que deja vacante la republicana cubano-estadounidense Ileana Ros-Lehtinen, quien se retira.
Un cuarto lugar de interés lo ocupa la pelea por el Senado entre Beto O’Rourke y Ted Cruz en Texas En un estado de larga tradición republicana como Texas, la figura del demócrata Beto O’Rourke ha animado la campaña electoral por el Senado. A diferencia de las otras contiendas aquí mencionadas, en esta carrera uno de los candidatos, el republicano Ted Cruz, defiende su escaño, lo que le otorga cierta ventaja.
Por último, la campaña por el gobierno de Georgia entre Stacey Abrams y Brian Kemp. El actual gobernador de Georgia, el republicano Nathan Deal, no se puede presentar a un tercer mandato, así que el candidato de su partido es Brian Kemp, el actual secretario de Estado. Frente a él tiene a Stacey Abrams, que de ganar la elección sería la primera gobernadora afroestadounidense de la historia de Estados Unidos.