“Yo no hago pactos en lo oscurito”, dijo el candidato presidencial

Por Leonardo Reichel

Uruapan, Michoacán. El candidato de la Coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador tajantemente asentó que no hay ningún pacto con Enrique Peña Nieto, en respuesta a lo dicho por el panista Ricardo Anaya Cortez.
“Yo no hago pactos en lo oscurito, yo siempre planteó mis cosas de manera abierta en las plazas públicas, no tengo ningún acuerdo, ningún pacto, lo que pasa es que ya no ve lo duro, sino lo tupido”.
López Obrador recomendó a Anaya que se mantenga firme, con aplomó, porque el que se aflige, se afloja, y expresó textual: “que se sosiegue, que se tranquilice, que ha cometido muchos errores y no le está yendo bien, y por eso está desesperado, pero qué culpa tiene”.
En Uruapan, Michoacán, donde estuvo acompañado en el estrado por el Doctor José Manuel Mireles, denunció que se siguen haciendo llamadas a millones de teléfonos para denigrarlo. “Hay que seguirle la pista a Telcel”, apuntó.
Por lo que respecta a la candidatura del Doctor Mireles a la diputación plurinominal por Michoacán, AMLO expresó: “el doctor Mireles es nuestro candidato”.
López Obrador sostuvo además que el cierre de su campaña será en el Estadio Azteca y habrá un festival artístico, pero todavía no tiene el repertorio de los artistas, porque se está confirmando compromisos, se habla con los artistas y espera a que se resuelva.
Cuestionado sobre si ahora es el candidato de Televisa, el candidato dijo “mi único amo es el pueblo de México”; pero aclaró que en esta campaña, los medios de información han actuado con objetividad, pluralidad, no actuaron de manera tendenciosa, muy distinto de lo que pasó en el 2006 y en el 2012; y agregó que esto se debe a la influencia de las redes sociales, que ayudan a que haya más equilibrio.
Sin embargo, López Obrador pudo de relieve que no está en sus planes la estrategia fallida de querer enfrentar el problema de la violencia con la violencia, “llevan más de diez años con esa estrategia y miren cómo está nuestro país, mucha violencia, 75 homicidios diarios”.
Criticó a Felipe Calderón, quien llegó a Uruapan en los primeros días de su gobierno, porque quería legitimarse, venía vestido de militar con un chaleco que le quedaba grande, parecía “el comandante Borolas” y llegó por carretera a Apatzingán, ahí realizó un acto donde le declaró la guerra al narcotráfico, le pegó un garrotazo a lo tonto al avispero. “Miren en lo que nos metió, desde entonces 230 mil muertos en el país, oficialmente 36 mil desaparecidos, cifra oficial, más de un millón de víctimas de la violencia, no vamos a seguir con esa estrategia, vamos a atender las causas que originaron el problema, no se puede apagar el fuego con el fuego, no se puede enfrentar el mal con el mal, el mal hay que enfrentarlo haciendo el bien”, dijo.
Por otra parte sostuvo que sí hay producción, hay trabajo y se atiende a los jóvenes se serenará a Michoacán y al país, esa es la nueva estrategia, nada del uso de la fuerza, nada de masacres y manifestó que será el Presidente de México y de conformidad con la Constitución y la ley será el comandante supremo de las Fuerzas Armadas, pero nunca dará la orden de que se reprima al pueblo de México. “Vamos a conseguir la paz entre todos, voy a ganar el día primero, dentro de 23 días”.
“Se tiene que garantizar la paz con justicia y bienestar”, indicó al comentar que se tiene que atender a los jóvenes, porque hay 16 millones de jóvenes en la pobreza, quienes son tentados fácilmente a tomar el camino de la delincuencia, porque se les ha dado la espalda y se les canceló el futuro; pero “nunca más se va a abandonar a los jóvenes, nunca más vamos a abandonar al pueblo en sus demandas, en sus necesidades, vamos a establecer un estado de bienestar, que el mexicano tenga seguridad, tenga protección desde que hace hasta que muere, desde la cuna hasta la tumba, así habrá paz y tranquilidad”.