“Un luchador, un militante, un amante de la vida”: muere a los 73 años Ángel Parra, hijo de Violeta Parra y principal representante de la Nueva Canción Chilena.

“Siento que Ángel Parra fue un grande de Chile”. Así reaccionó este sábado el economista y político chileno Carlos Ominami al conocer la muerte de su amigo, hijo de Violeta Parra y un conocido cantautor.
“Fue un luchador, fue un militante, fue un amante de la vida, y la verdad es que me da mucha pena que haya partido”, le dijo ex parlamentario y ex ministro de Estado del presidente Patricio Aylwin al Canal 24 Horas.
Parra falleció la mañana de este sábado a los 73 años, por una falla multisistémica, en el Hospital d’Antony de París.
Allí permanecía internado en estado crítico a causa de un cáncer de pulmón diagnosticado hace tres años.
“Era una de las grandes figuras de la diáspora chilena internacional y particularmente de la de Francia, país en el que vivió desde 1976”, señala el comunicado.

Hijo de Violeta
Hijo de Violeta Parra, una de las mayores exponentes de la música tradicional latinoamericana y creadora de himnos como “Gracias a la vida”, y Luis Cereceda Arenas, maquinista de ferrocarril, Ángel Cereceda Parra nació el 27 de junio de 1943 en Valparaíso, una ciudad del litoral central chileno.
Sus inicios en la música fueron muy precoces.
A los cinco años empezó a cantar el repertorio de intérpretes como Leo Marini en varios circos y a los 15 grabó junto a su madre el disco 4 villancicos chilenos.
En 1961 empezó a recorrer Europa acompañado de su madre y su hermana Isabel, y así nació el célebre duo Isabel y Ángel Parra, que llegó a grabar seis álbumes, el último en 1981.
Como solista grabó más de 50 discos y fue uno de los principales representantes de la Nueva Canción Chilena.

Detención y exilio
Por sus vínculos con Unidad Popular de Salvador Allende, tras el golpe de Estado de septiembre de 1973 Parra fue detenido en el Estadio Nacional, y luego trasladado al campo de prisioneros de Chacabuco, donde permaneció hasta 1974.
Durante su encierro creó un comité para actividades culturales e incluso organizó actuaciones en las que él mismo cantaba para sus compañeros.
Tras su liberación, fue exiliado y vivió un tiempo en México y luego en Francia, donde además de seguir componiendo denunció la violación de los derechos humanos que tenía lugar en su país durante el gobierno militar de Augusto Pinochet.
A Chile volvió en 1989, tras el plebiscito que sacó a Pinochet del poder, y en el marco de una gira por el país.
Y en la década de los 90 se volvió aún más prolífico, y sacó al mercado trabajos con los que homenajeó a su madre y a Gabriela Mistral, entre otros.

“Difundir su obra”
“Ahora hay que difundir su obra y el cariño de los que lo conocimos”, anunció este sábado Ernesto Ottone, ministro presidente del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de Chile, tras conocer la muerte de Parra.
No ha sido la única personalidad del mundo de la cultura y la política chilena que ha lamentado públicamente su pérdida.
Y los mensajes de admiración hacia el cantautor se han multiplicado también en las redes sociales.

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