Juan Corona Vallejo falleció en un hospital de California. Fue uno de los más temibles asesinos en serie
Por Hugo Laveen
Uno de los peores asesinos en serie en la historia de los Estados Unidos falleció el lunes a los 85 años.
Juan Corona Vallejo, conocido como el “Asesino del machete”, murió de causas naturales en un hospital cercano a la prisión estatal de Corcorán, California. El hombre estaba preso desde su condena en 1973. Se le señaló como el responsable de la muerte de 25 trabajadores agrícolas.
El primer crimen de Vallejo Corona se conoció en mayo de 1971 cuando un granjero japonés llamó a la Policía después de que notara un hoyo en un cultivo de melocotón cerca del río Feather River en el condado de Sutter.
La víctima era Kenneth Whitacre y tenía señales de haber sido violado antes de ser atacado con un machete. El asesino lo enterró con pornografía gay. En los días siguientes se hallaron en el área los restos de otros 24 hombres, todos asesinados de igual forma. Algunos tenían cortes que formaban una cruz. Las autoridades llegaron a Corona debido a que encontraron recibos con su nombre.
Según las autoridades, las víctimas de Corona eran hombres “desesperados” y sin familia, que el asesino contrataba a través de su negocio de empleo temporal para trabajadores agrícolas.
Corona nació en 1934 en Autlán, Jalisco. En su adolescencia emigró a California, donde ya tenía familiares, y se dedicó a recoger frutas y verduras como trabajador indocumentado. Allí se casó y tuvo cuatro hijos.
Su vida cambió para siempre en diciembre de 1955 . Una inundación de los ríos ríos Yuba y Feather causó más de 70 muertes. La tragedia natural afectó severamente a Corona, que desde entonces comenzó a sufrir de esquizofrenia y paranoia. Veía fantasmas y creía que todo el mundo había muerto en Yuba City durante las inundaciones.
El sujeto fue internado en un hospital psiquiátrico en donde recibió terapia de electrochoques. Después sería deportado a México, pero regresaría con una tarjeta de residente. Fue ahí cuando empezó su negocio de reclutamiento de trabajadores agrícolas.
Corona fue condenado a 25 cadenas perpetuas en 1973. En ese entonces se había declarado no culpable. Una corte de apelaciones ordenó repetir el juicio en 1978 ya que no se tuvo en cuenta su condición clínica. En 1982 fue condenado de nuevo después que confesara los crímenes.
El hombre perdió un ojo por un ataque en prisión, nunca se le dio libertad condicional y murió en estado de completa demencia.