Por Hugo Laveen
Colorado City, AZ.- Dos ciudades polígamas en la frontera entre Arizona y Utah se oponen enérgicamente a disolver el departamento compartido de policía, en un intento por confrontar la discriminación basada en la religión, contra los no creyentes, y sosteniendo que los problemas de la agencia no requieren una medida tan drástica.
También instaron a un juez en documentos de la corte, el martes, para resistir a la propuesta del Departamento de Justicia de Estados Unidos de designar a un funcionario para supervisar las operaciones de ciudad en respuesta a un veredicto por derechos civiles emitido hace tres meses contra Colorado City, Arizona y Hildale, Utah.
Un jurado llegó a la conclusión de que los pueblos vecinos violan los derechos constitucionales de los no creyentes, negándoles servicios públicos básicos, como la protección de la policía, los permisos de construcción y conexiones de agua. Se encontró que el departamento de policía han detenido a los no creyentes sin tener causa probable y registros de propiedad irrazonables.
El juez estadounidense H. Russel Holland ha programado audiencias en octubre, para examinar los recursos a las violaciones constitucionales.
Las autoridades federales alegaron que las ciudades funcionan como un brazo de la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, una rama radical de la corriente principal del mormonismo, que rechazó la poligamia hace más de 100 años.
Dicen que el 30 por ciento de los oficiales de los pueblos en los últimos 15 años han sido retirados. Bajo la propuesta del gobierno federal, la aplicación de la ley para los pueblos, sería entregada a los sheriffs locales.
Las ciudades dijeron que los departamentos de policía en otros municipios que han sido objeto de investigaciones federales de derechos civiles no se han enfrentado a la disolución.
Ellos citaron un acuerdo entre el Departamento de Justicia y Ferguson, Missouri, que pidió cambios en la ciudad, donde Michael Brown de 18 años de edad, fue fatalmente baleado por un agente de policía. El acuerdo exige formación para la diversidad, cámaras del cuerpo de oficiales y otras medidas.
Los abogados de Colorado City y Hildale reconocieron que el Departamento de Policía, al que denominan Oficina del Mariscal de Colorado City ha tenido problemas en le pasado, pero dijeron que ningún agente ha sido retirado del servicio desde 2007.
“Los agentes pertenecientes al Departamento del Mariscal no están matando a la gente, violando mujeres, robando armas o dinero, no ejecutan operaciones de tráfico de drogas, o participan en cualquier conducta similar”, dijeron los abogados de los pueblos.
Las ciudades dijeron que la solicitud de un monitor designado por la corte para supervisar la reforma de la administración local sería costoso e innecesario.
En su lugar, dicen las ciudades pueden resolver sus problemas a través de los cambios de política y formación de los empleados y deben ser capaces de demostrar su cumplimiento a través de informes y documentos.

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