Vecinos y activistas denunciaron que la Compañía de Servicios Públicos está contaminando y acabando con el vecindario
Por Leonardo Reichel Urroz
Conocidos históricamente como la Colonia Mexicana, los barrios del Centro Sur de Phoenix están siendo condenados a desaparecer. El barrio Golden Gate fue el primero en ser borrado del mapa de Phoenix, otros como Las Milpas y El Campito, ubicados a ambos lados de la Avenida Buckeye, se han convertido en zonas industriales y la Ciudad de Phoenix se está apoderando de las propiedades, que fueron los hogares de los mexicoamericanos.
Uno de los vecindarios que habían logrado sobrevivir es el Grant Park, un barrio histórico donde se asentó la colonia mexicana en las postrimerías del Siglo XIX; y que poco a poco ha sido abandonado por sus residentes, temerosos de sufrir graves daños de salud por las subestaciones eléctricas construidas en el área por Arizona Public Services.
Esta semana, un grupo de activistas se reunieron en el Centro Educativo y de Entrenamiento Comunitario “Emmett McLoughlin”, para protestar contra los planes de expansión de las subestaciones de APS, los cuales eran presentados simultáneamente en uno de los salones del edificio.
“Vamos a entregar una petición a APS para que cese de construir nuevos proyectos dentro de la comunidad”, dijo el activista Silverio Ontiveros, quien junto a su esposa Susan organizaron la protesta. “Las subestaciones de APS han causado mucho daño a la comunidad del Grant Park, al provocar contaminación ambiental que ha obligado a las familias a replegarse hacia el sur o reubicarse en otros sectores de la ciudad”.
“Cuando APS inició la construcción de las subestaciones eléctricas, la empresa se comprometió a limpiar la contaminación generada y a invertir en el mejoramiento del vecindario, lo cual nunca hicieron”, dijo Julián Sodari, actual presidente de la comunidad del Grant Park.
“Hemos recibido muchos malos tratos de la Ciudad de Phoenix y las grandes corporaciones, y estamos aquí para decirles que no pueden seguirnos pisoteando”, agregó Sodari. “Estas plantas eléctricas afectan los cerebros de los niños y ancianos que viven cerca. Queremos que todos lo sepan, y no permitiremos que sigan destruyendo a la comunidad del Grant Park”.
La ex supervisora del condado de Maricopa Mary Rose Wilcox por su parte dijo que “Ya basta de que APS siga dañando a nuestro barrio y nuestra gente. Si tienen que poner una nueva planta que lo hagan al norte de la Calle Grant y no hacia el sur como lo planean”, dijo.
Silverio Ontiveros explicó que APS ha planeado construir otra subestación al sur de la calle Grant hasta la Sherman, entre la Montezuma y la Cuarta Avenida, los cuales son terrenos donde ya habían generado contaminación y el gobierno federal los obligó a limpiarlos.
“Lo que daña la salud de estas plantas son los campos electro magnéticos que generan, y a medida que nueva infraestructura se a construida al sur de Grant, nadie va a querer seguir viviendo ahí, ni las personas van a querer venir”, señaló el activista Salvador Reza. “APS hace dos años se comprometió a ya no hacerlo y ahora están cambiando las cosas”.
Earl Wilcox hizo hincapié en que “ya no podemos tener confianza, porque no han cumplido su palabra”.
Un documento fue entregado por los residentes y activistas a Kendra Lee, gerente de Proyectos de construcción de APS, durante el evento.