En lo sucesivo, los estadounidenses no podrán traer armas ocultas en lugares públicos.

Por Hugo Laveen

Un fuerte golpe a los partidarios de las armas ha sido dado por un Tribunal Federal de Apelaciones, el cual dictaminó el jueves 9 que los estadounidenses no tienen derecho constitucional a portar armas ocultas en público.
En un caso que en última instancia podría terminar antes de llegar a la Corte Suprema, un Tribunal Federal del Noveno Circuito de Apelaciones dijo que las autoridades policíacas locales pueden imponer restricciones significativas sobre quién está autorizado a llevar armas ocultas.
En una votación de 7 contra 4, el tribunal confirmó una Ley de California que dice que los solicitantes deben presentar una “buena causa” para obtener un permiso de porte oculto. Las personas que están siendo acosadas o amenazadas, celebridades que temen por su seguridad, y los que habitualmente transportan grandes cantidades de dinero en efectivo u otros objetos de valor, a menudo necesitan obtener los permisos.
El fallo anuló una decisión de un panel de tres jueces de la misma corte, el cual refería que dichos solicitantes solo necesitaban expresar un deseo de seguridad personal.
Las resoluciones del noveno circuito tienen jurisdicción en nueve estados occidentales, incluyendo Arizona, Alaska, California, Hawaii, Idaho, Montana, Nevada, Oregon y Washington State; antes las cortes de Nueva York y la de Maryland aprobaron resoluciones similares a la del Noveno Circuito.
La Asociación Nacional del Rifle (ANR, por sus siglas en inglés), dijo que el fallo esta ‘fuera de contexto’ y que en última instancia, la disputa se podía discernir por medio del Tribunal Supremo, el cual hasta ahora se ha negado a tomar el tema.
“Esta decisión va a dejar a gente buena indefensa, ya que ignora completamente el hecho de que los californianos que cumplen con la ley y que residen en condados con sheriff hostiles, ahora no tendrán ningún medio para llevar un arma fuera del hogar, para su protección personal”, dijo Chris W. Cox jefe legislativo de la ANR.
Los defensores del control de armas aplaudieron la decisión.
La Organización Everytown para el control de armas en Nueva York, la denominó “una gran victoria para la seguridad pública”.
La decisión del Noveno Circuito surgió de una demanda en la que Edward Peruta cuestionó la negativa del sheriff del condado de San Diego de otorgarle un permiso porque él no pudo citar una “buena causa”. El sheriff requiere de los solicitantes para permisos de portación de armas ocultas, documentos tales como una orden de restricción contra un posible atacante.
Peruta argumentó que el requisito violaba su derecho consagrado en la segunda enmienda, a portar armas.
La fiscal General de California, Kamala Harris, dijo que el fallo “es una victoria para la seguridad pública y las leyes sensibles a las armas seguras.