Cantante había demandado al DJ David Mueller por tocarla indebidamente antes de concierto en 2013.

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La estrella pop Taylor Swift rompió en llanto el lunes durante los argumentos finales del juicio civil en el que acusaba a un DJ de radio de tocarla indebidamente antes de un concierto en el 2013.

Swift, quien afirmó que Mueller le agarró las nalgas durante una sesión de fotos antes del concierto, se apartó de la audiencia para secarse los ojos. La madre de la cantante, Andrea Swift, mientras le pasaba los pañuelos a su hija, se le vio también llorando.
En el juicio, Gabriel McFarland, el abogado del acusado David Mueller, preguntó si su cliente tendría alguna razón para toquetear a la estrella.

“No sé qué tipo de persona agarra o manosea a una superestrella de la música, pero no es ese hombre”, dijo McFarland en la corte federal de Denver.

Este abogado insistió en que la cantante estaba equivocada al afirmar que Mueller había metido la mano bajo su falda y “agarrado su nalga desnuda” durante un encuentro antes del concierto de Swift en el Pepsi Center de Denver, el 2 de junio del 2013.

Por otro lado, Doug Baldridge, el abogado de la cantante alegó: “¿Los agresores como David Mueller tienen el derecho de demandar a su víctima? Taylor Swift dijo que no”,

Mueller, de 55 años fue el primero en interponer la demanda en 2015 por 3 millones de dólares contra Swift por pérdida de ingresos, pues el mánager de la cantante se quejó con la emisora de radio del DJ en ese momento y él fue despedido. Ante ello la cantante respondió con una contrademanda por agresión sexual.
Luego del análisis del caso, el juez del distrito consideró este lunes que Taylor Swift sí fue víctima de un manoseo en el 2013 por parte del locutor David Mueller, el cual deberá abonar la compensación simbólica de un dólar que le pedía la famosa cantante de pop.

Además, el jurado determinó que la madre de Swift, Andrea, y uno de sus representantes, Frank Bell, ambos demandados por Mueller, estaban en todo su derecho de reportar la agresión a la emisora en la que trabajaba el locutor (KYGO-FM) y de la que fue despedido.

En un comunicado, Swift les dio las gracias al juez, al jurado y a su equipo de abogados. La estrella reconoció su situación de “privilegio” en la sociedad y dijo que ahora espera ayudar a “aquellas personas cuyas voces también deben oírse”, por lo que en el futuro próximo hará donaciones a organizaciones que trabajan en la defensa de víctimas de agresiones sexuales.

El juicio que enfrentaba a Swift y Mueller duró una semana en la capital de Colorado bajo una gran expectación mediática.